“Deseo un hombre fiel a mi lado, que me entienda, que sea cariñoso, que me acompañe cuando voy de compras al supermercado o al Centro Comercial, que me ayude con los quehaceres domésticos, que sea bien educado, inteligente y muy divertido. Que sea sensible y me haga la mujer más feliz del mundo…”
Ese es el pensamiento generalizado de una mujer al idealizar a su príncipe azul, un hombre que quizás nunca llegue a tocar su corazón porque sencillamente no existe.
Ese es el pensamiento generalizado de una mujer al idealizar a su príncipe azul, un hombre que quizás nunca llegue a tocar su corazón porque sencillamente no existe.
Los más parecidos a esa petición, según mi juicio y sin caer en preferencias son los feminofilos (travestis heteroseuxales), hombres comunes y corrientes que les gusta o mejor les FASCINA vestirse de mujer.
Hombres que aman profundamente, son fieles por naturaleza y no serian capaces de golpear una mujer ni con el pétalo de una rosa.
Hombres que aman profundamente, son fieles por naturaleza y no serian capaces de golpear una mujer ni con el pétalo de una rosa.
Hombres sensibles, que expresan sus sentimientos de una manera fácil y natural. Además, les gustan los niños y no temen llorar en un momento especial.
Son los príncipes azules de las historietas. Feminofilos digo yo, metrosexuales dirán otros refiriéndose a los que cuidan su imagen más que una mujer, siempre andan a la última moda, utilizan cremas para las arrugas y a todo momento están bien peinaditos.
Pero ¿que tiene un feminofilo que no tenga un hombre no lo es? Pues la diferencia esta en que los primeros están en perfecta armonía con su parte femenina y por eso saben como tratar a las mujeres, las entienden, las adoran y saben lo que les gusta y disgusta.
Un feminofilo tiene su corazón despierto, es decir que los dos géneros, masculino y femenino están en una armonía total.
Son los príncipes azules de las historietas. Feminofilos digo yo, metrosexuales dirán otros refiriéndose a los que cuidan su imagen más que una mujer, siempre andan a la última moda, utilizan cremas para las arrugas y a todo momento están bien peinaditos.
Pero ¿que tiene un feminofilo que no tenga un hombre no lo es? Pues la diferencia esta en que los primeros están en perfecta armonía con su parte femenina y por eso saben como tratar a las mujeres, las entienden, las adoran y saben lo que les gusta y disgusta.
Un feminofilo tiene su corazón despierto, es decir que los dos géneros, masculino y femenino están en una armonía total.
Los hombres son la Fuerza, las mujeres el Amor. Ahora imagínense estas dos potencias despiertas en una misma persona pero sin amaneramientos o exageraciones de comportamiento.
Lo que pasa con los feminofilos es que su sentir femenino lo expresan no solo en su comportamiento emocional sino también en su gusto por vestir de mujer. Gusto que a mi juicio es mas común de lo que se cree, pues la cantidad de correos que me llega de hombres feminofilos es bien grande.
Por lo anterior, invito a las mujeres que leen este artículo a analizar de una manera objetiva este tipo de gustos en los hombres cuando estén pensando en su Príncipe Azul. Creo que ya es hora de que se acabe el guache, el sinvergüenza o el perro del barrio y nazca este nuevo hombre.
Cualquier comentario, inquietud, sugerencia o ayuda para enriquecer la feminofilia es bienvenida. Escríbeme a jesicavanegas@hotmail.com
Lo que pasa con los feminofilos es que su sentir femenino lo expresan no solo en su comportamiento emocional sino también en su gusto por vestir de mujer. Gusto que a mi juicio es mas común de lo que se cree, pues la cantidad de correos que me llega de hombres feminofilos es bien grande.
Por lo anterior, invito a las mujeres que leen este artículo a analizar de una manera objetiva este tipo de gustos en los hombres cuando estén pensando en su Príncipe Azul. Creo que ya es hora de que se acabe el guache, el sinvergüenza o el perro del barrio y nazca este nuevo hombre.
Cualquier comentario, inquietud, sugerencia o ayuda para enriquecer la feminofilia es bienvenida. Escríbeme a jesicavanegas@hotmail.com
Te deseo lo mejor para tu vida.
Besos,
Jessica